lunes, agosto 16, 2010

Me he comprado un carrito de helados


Un carrito de helados, un escutre, un váter con ruedas... diversas denominaciones científicas  (y cariñooooosas....) para referirnos a mi nueva adquisición: una Suzuki Burgman 200.

Y la Varadero? Pues la he tenido que vender con todo el dolor de mi corazón por cuestiones de "movilidad". Desde hace meses trabajo por mi cuenta, me muevo casi a diario por mi ciudad (Inca, Mallorca) y lo primero es lo primero. Pongo a Dios por testigo que lo intenté con la Vara, pero no hubo manera. Callejear en verano con 260Kg de moto (sin contar los... 80 -ejem- kilos de piloto) es un infierno. Regresaba a casa más sudado que si hubiese ido a pie. Y desgraciadamente no tengo sitio para dos motos en casa -de momento-, o sea que -de momento- estoy sin moto grande. Tampoco tengo ningún viaje programado a la vista por lo que La Bestia disfruta de una merecida jubilación en manos de otro propietario.

El "chisme" es divertido de usar, consume poco, tiene sitio para llevar trastos, se puede ir por autopista hasta Palma de vez en cuando, tiene guanteras y chorraditas.... está bien, vamos.

En la próxima entrada haré un análisis con detalle de la Burgman 200. Por ahí se leen muchas chorradas, y las pruebas reales de este escúter se pueden contar con los dedos de una oreja. A ver si ilumino a los interesados con mi "infinita sabiduría".

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